Mensaje del Coordinador General SVD, P. Budi Kleden, con motivo del 147º Aniversario de fundación de la Congregación del Verbo Divino (1875 -8 de septiembre- 2022)
Hace unos días estuve en Togo para unirme a los cohermanos, hermanas y socios laicos, para celebrar la llegada de nuestros primeros misioneros a las costas de ese país hace 130 años. Aunque la misión en Togo tuvo que cesar debido a la Primera Guerra Mundial, el envío de los primeros misioneros a Togo marcó un momento decisivo en la historia de nuestra Congregación. Fue un momento crucial en el que los Misioneros del Verbo Divino pusieron sus pies en el continente africano, lo que demuestra la determinación de San Arnoldo de cruzar las fronteras de Europa y llegar a los pueblos más allá de lo conocido.
Antes de enviar a los misioneros a Togo, el Fundador pasó largas horas de discernimiento en oración. Sí, se tomó su tiempo, ya que era un hombre contemplativo. Antes de fundar nuestra Congregación, promovió el Apostolado de la Oración en Alemania y en los países vecinos. La importancia de la oración para la misión se refleja en la fundación de la Siervas del Espíritu Santo de la Adoración Perpetua después de establecer las dos congregaciones misioneras activas. Invitó a otros a la contemplación ya que estaba convencido de que en «una época de la historia en la que el mal y la esperanza son simultáneamente tan grandes», necesitamos practicar la contemplación para obtener una orientación clara de nuestra vida, como individuo, como comunidad, como Iglesia y como familia humana. En los tiempos actuales, cuando las noticias falsas y la objetividad son tan difíciles de distinguir, nuestra búsqueda de la verdad debe estar guiada por las gracias de un discernimiento orante.
En este día de la fundación de nuestra Congregación, los y las invito a reflexionar sobre la contemplación como fuente de inspiración, fuerza y perseverancia en nuestra vida y misión intercultural. Para ser coherentes con la comprensión de que la misión es principalmente la misión de Dios, y sólo podemos hacer esto, si cultivamos la dimensión contemplativa de nuestra vida y misión. El P. Antonio Pernía, uno de nuestros Superiores Generales, nos recuerda la necesidad de la conversión del activismo a la contemplación en la misión. Se nos pide que no confiemos sólo en nosotros mismos, en nuestras ideas y en nuestro trabajo, sino que pongamos nuestra confianza en el Señor, que actúa de múltiples maneras. Participamos en la realización de los designios de Dios estando con la gente y permitiéndoles hacer cosas por sí mismos.
Me gustaría centrarme en tres aspectos de la contemplación que pueden beneficiarnos. El primero es entrar en contacto con nosotros mismos. La contemplación consiste en entrar en contacto o conectar con el yo. Nuestra apretada agenda puede llevarnos a una conexión superficial con nosotros mismos. Puede dar lugar a que no aceptemos nuestras debilidades y a que no utilicemos nuestros mejores puntos fuertes. El activismo, el estar absorbido por el trabajo, puede hacer que perdamos nuestra identidad, que no sepamos quiénes somos. Como resultado, al sentirnos agobiados y desgastados por dentro y por fuera, podemos huir de nosotros mismos. Por el contrario, la contemplación puede iniciar un viaje a uno mismo para volver al sentido más profundo de nuestro ser e identidad que, a su vez, puede reorientar nuestros esfuerzos misioneros.
En segundo lugar, la contemplación significa aprender a ver a los demás y al mundo con los ojos de Dios. ¿Cómo ve Dios el mundo? La mirada de Dios es honesta y respetuosa, que ve el conjunto y no se concentra en el lado negativo de una persona o del mundo. Aprender a mirar a los demás y al mundo con los ojos de Dios implica aprender a ver y reconocer las sombras y el sufrimiento en el mundo, la injusticia entre las personas y la explotación de la naturaleza. Con Dios también abrimos los ojos al potencial de mejora y transformación al reconocer y utilizar la buena voluntad, los dones y los recursos de las personas, independientemente de su origen.
Por último, la contemplación nos ayuda a responder a la pregunta: ¿qué quiere Dios que hagamos en nuestro contexto? Comprendiéndonos mejor a nosotros mismos y observando las luces y sombras de nuestro mundo, ¿cómo nos invita Dios a responder a la situación? ¿De qué manera podemos contribuir a mejorar nuestra comunidad, nuestra Congregación, la Iglesia y el mundo? ¿Qué tenemos que aceptar con humildad como parte de nuestras limitaciones como seres creados? Estimados hermanos y hermanas,
El día de la fundación de la Congregación es un día importante para volver al núcleo del esfuerzo misionero de nuestro Fundador, San Arnoldo: su vida de oración y la dimensión contemplativa de su misión. Que la celebración del 147th aniversario de nuestra Congregación nos sirva de inspiración para fortalecer nuestra vida de oración como individuo y como comunidad. Permanezcamos firmes dondequiera que estemos y sigamos comprometidos con nuestra misión.
Feliz Día de la Fundación a todos nosotros.
P. Budi Kleden svd
Manteniendo viva la llama del Espíritu
“Sucede en efecto, que a veces, alguna cosa resulta bien pese de haber sido considerada sin futuro por la inmensa mayoría. Tuvimos esa experiencia aquí mismo en Steyl. En esa ocasión me tildaron de exaltado y de cuasi-demente. Me aferré, no obstante, a mis esperanzas y llegué a buenos resultados con la ayuda de Dios”.
San Arnoldo Janssen
Este nuevo aniversario de nacimiento de la Congregación del Verbo Divino convoca una vez más a todos los que nos sentimos identificados con el carisma y la espiritualidad legadas por San Arnoldo Janssen. Es la fecha en la cual se fijaron los cimientos de una pasión misionera que hoy continúa enriqueciéndose desde la comunión en la diversidad.
Toda obra del Espíritu de Dios surge de manera humilde, sólo perceptible a los ojos y corazones de los más pequeños. La sencilla casa de misión de Steyl hoy se ve replicada y multiplicada en más de 70 países. Anhelamos que el mismo espíritu animoso, convencido y comprometido de la primera generación fundadora siga siendo la marca característica de nuestro presente servicio.
Como Misioneros del Verbo Divino, deseamos mantener viva la llama del Espíritu que alienta nuestro discernimiento. En realidades y contextos marcados por heridas y sufrimiento, nos proponemos sostener la esperanza de los pequeños con creatividad y valentía misionera.
En la Provincia Argentina Sur, acompañamos la misión de Dios en algunas de sus diversas expresiones. Lo hacemos desde la misión educativa, la pastoral de comunidades parroquiales, el compromiso con la difusión de la Biblia y el libro religioso, la animación misionera a través de nuestras dimensiones características y el protagonismo en espacios eclesiales e institucionales varios. En cada una de estas instancias caminamos con laicos comprometidos en la misma misión de Dios, aprendiendo con ellos la fidelidad a Jesucristo en el discipulado misionero transformador.
Por el esfuerzo, el tiempo y los talentos que cada uno entrega diariamente, imbuidos de la espiritualidad y el carisma verbita, por la perseverancia de seguir sembrando esperanza en medio de situaciones conflictivas y dolorosas, por la convicción de saberse peregrinos que transforman la historia, religiosos y laicos, nos reconocemos misioneros del Verbo Divino.
Agradecidos a Dios por esta gran familia religiosa misionera, dada a luz a través de San Arnoldo Janssen, afianzamos nuestro cometido testimonial evangelizador.
¡Feliz aniversario a todos!
P. Marcelo Cattáneo svd
Provincial Argentina Sur (ARS)
En su nombre…
La comunidad SVD del Hogar San Francisco Javier celebró el 147º aniversario de la fundación de la Congregación del Verbo Divino con la presencia de varios cohermanos del Distrito Jorge Novak.

San Arnoldo Janssen escogió el 8 de septiembre de 1875 como día que marcara el inicio de la Congregación de los Misioneros del Verbo Divino. Pero esa fecha, más que un dato histórico, es la memoria de un largo camino de discernimiento, donde la fuerza de la Palabra de Dios y la vialidad del Espíritu Santo fueron indicándole los pasos, los tiempos y los modos para ser instrumento del Señor en su obra.
Arnoldo Janssen nos dio el nombre de «Socios del Verbo Divino» para recordarnos que sólo adheridos a Él podremos dar frutos en la Misión. En su nombre, somos convocados y enviados como comunidad de discípulos misioneros transformadores. En su nombre, queremos seguir echando las redes en las profundidades del mar adentro. En su nombre, seguimos sembrando la semilla de la Palabra y compartiendo el Pan de su Reino. En su nombre, seguimos saliendo a los caminos a invitar al encuentro y a hacernos servidores de los últimos. En su nombre, proseguimos el sueño que hace 147 años San Arnoldo Janssen nos trasmitió.
En el nombre del Señor Jesús, el Verbo Divino, nos deseamos y deseamos a todos con quienes compartimos el carisma y el legado de la familia de San Arnoldo un ¡Feliz Aniversario de la Congregación del Verbo Divino! Gracias por compartir este don, gozo y desafío, que nos vuelve al compromiso presente.
Hno. Víctor Hirch svd
Descubre más desde SVD Argentina
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

