Sin lugar a dudas, hoy no es un día como cualquier otro en la vida de Enrique Delfor Sebastián Neremberg, más conocido como Delfor. Justamente, en la jornada de hoy, el oriundo de Jardín América (Misiones-Argentina), será ordenado diácono en Santiago de Chile y va rumbo al sacerdocio, en la Congregación del Verbo Divino.

Delfor Neremberg nació en Jardín América, Misiones, desde chico iba a Misa con sus padres y de a poco le fue despertando el llamado a la vida consagrada. “La familia es un lugar fundamental, es el lugar en donde los sueños y los anhelos se gestan y se proyectan”, dijo el futuro diácono. A su vez, dijo que se involucró desde la niñez con el talento que lo acompaña: la música y el canto.

A su vez, contó que charlaba muy a menudo con el padre Bronislao Lagoski, también sacerdote del Verbo Divino. Fue él quien lo llevó al camino del sacerdocio a Delfor, el padre Bronislao le comentaba acerca de la misión que representa ser un sacerdote misionero, llevar a Cristo a otros lugares, otras lenguas y otra cultura. Fue así que el jardinense optó por esta congregación para aferrarse al orden sagrado. Justamente, Delfor recordó: “La primera vez que había visitado una comunidad del Verbo Divino, recuerdo que había una mesa larga con rostros de diferentes culturas, hablando de proyectos misioneros que se extendían por los cinco continentes, ideas que se entrecruzaban y opiniones que se enriquecían. Esta primera imagen me quedó marcada por su doble elemento, una vida comunitaria, y el anhelo de encontrar a Cristo en el mundo, necesitado, pobre y sufriente. Yo sabía que esta misión se podía llevar a cabo en mi propia cultura, en Argentina, en Misiones y por qué no en Jardín América misma, pero quería ir más allá, compartir mi cultura, mi vida, mi historia con otras personas más allá de las fronteras de mi patria, del mismo modo que lo hicieron los apóstoles, y los grandes misioneros de la Iglesia”.

Delfor contó su etapa como seminarista, dijo que encontró amigos con quiénes comparten sus alegrías y tristezas, son los que charla hasta hoy en día. “El seminario es también un momento en el cual uno profundiza su vocación, uno va entendiendo mejor el llamado de Cristo”, remarcó.

Habló sobre su tierra natal y dijo: “A donde voy, llevo a Cristo, el poncho y el mate”, hizo conocer la infusión misionera a otros seminaristas y contó que primero miraban de reojo, lo huelen, prueban el amargo del mate y aunque al principio hagan muecas en la cara, les termina gustando. “En la formación me ha tocado compartir culturas, como Ecuador, Colombia, Nicaragua, entre otros, estas culturas si bien conocían el mate, no lo habían tomado antes. Hoy día cuando me junto con mis compañeros, son ellos los que preparan el mate, y lo hacen bien aplicados”, detalló Delfor. Además, agregó: Durante mi estadía en Austria (donde hizo una experiencia pastoral por un par de años), el mate había causado más sensación, porque no era algo muy conocido, de modo que cada vez que lo llevaba a alguna reunión o encuentro, debía tener preparada una explicación sobre qué era, de dónde venía, porqué lo tomaba. El mate a dejado su huella por aquellas tierras, porque muchos probaban y les gustaba, los chicos se sacaban fotos porque era el mate de Messi, me decían”.

Además, dijo que a Jardín América siempre lo lleva consigo: “Me atrevería a decir que, aunque me encuentre en otro continente predicando, compartiendo la vida o cantando, también lo hacen mis tradiciones y mi pueblo”, detalló.

Además, dijo: “Cada vez que vuelvo a Jardín me siento en casa y aunque los paisajes y las personas cambien el corazón, siente que se mueve en su entorno y se llena de alegría”.

Hoy va a ser ordenado diácono y reflejó que siente una gran expectativa por la nueva etapa que comienza. A su vez, describió que le causa tristeza vivir tal emotivo momento sin sus padres y personas que le acompañaron desde un comienzo en su vocación. “Lamentablemente las circunstancias de la vida no han permitido que se dé del modo en que uno quisiera. Hoy día, mediante los medios de comunicación la lejanía se acorta, y ellos pueden participar de la celebración online, los abrazos quedarán para cuando vuelva a casa”, dijo Delfor. Contó también, que hará sus primeros pasos como diácono en Santiago de Chile hasta que termine la Universidad y luego pretende volver a Argentina.

Describió Delfor, que el deseo de ser ordenado sacerdote en Jardín América está vigente. “Así está previsto, quisiera ordenarme en mi tierra con mi gente, y en mi comunidad parroquial. Esta es una posibilidad que me permite la Congregación, posibilidad a la cual no quiero renunciar. De modo que, si Dios lo permite, mi ordenación será en mi localidad”.

Delfor Neremberg será ordenado diácono en el Colegio Verbo Divino en Santiago de Chile. La Santa Misa será presidida por Mons. Alberto Ricardo Lorenzelli, a las 18 hs. (hora Argentina) y podrá verse en vivo por Facebook en Misioneros del Verbo Divino Chile.

(Fuente: El Territorio)