Al proponernos para este año pastoral 2020-2021 de conmemorar a José, el padre de corazón, el Papa Francisco ha querido recordar que este hombre tan discreto es una figura extraordinaria en su manera de vivir y de servir de manera ordinaria, muchas veces rutinaria, incluso cansada. José nos hace redescubrir el Verbo de Dios, que se hizo realmente uno de nosotros.

A su vez, este número de Spiritus quiere participar en esta conmemoración del santo patrono de la Iglesia, el padre adoptivo de aquellas y aquellos que están ocultos en ‘segunda fila’ y que, sin embargo, es un ‘papel incomparable’ en la misión. Ellos nos invitan, discretamente, a dar “manos y corazón” al Evangelio.