50 Años de vida en comunidad (1973-2023)

San Arnoldo Janssen, fundador de las tres Congregaciones pilares en nuestra parroquia, decía que era bueno no saber lo que depara el futuro, porque de saberlo ¿cuál es el mérito de trabajar y perseverar? Con el tiempo sólo es reconocer la fuerza que Dios concede para llevar adelante la misión. ¡y cuánta hemos recibido!

El 31 de octubre del año 2021 se dio apertura a un trienio de preparación a este gran día jubilar, la celebración de los 50 años de vida parroquial; no sólo para las comunidades que conforman la parroquia hoy, sino también las que nacieron dentro de ella y luego pasaron a otra jurisdicción. Ha sido un tiempo de honrar el camino transitado y de renovar el sentido de pertenencia.

Hoy, domingo 29 de octubre, que en fecha coincide exactamente con el inicio formal de la parroquia, aquí estamos, Comunidad de Comunidades. Bajo el amparo y protección de sus santos, silenciosos testigos de su caminar, están presentes las comunidades de la Sede Parroquial, Jorge Newbery, Remedios de Escalada, Liceo 3ra Sección, El Chingolo, y la más joven de la familia, del barrio Procrear.

Y también nos acompañan las comunidades hermanas, con quienes compartimos los primeros sueños misioneros: de Marcelo T. de Alvear y Villa Azalaiz Oeste, de Los Gigantes, y de Centro América.

¡Bienvenidos sean todos! Porque celebrar estos 50 años es la ocasión para hacer presente la comunión que nos une con los que vivieron su fe en esta comunidad parroquial antes que nosotros, a los que lo harán en el tiempo venidero, y a los que hoy compartimos la mesa en esta memoria agradecida.

Con esta celebración cerramos un tiempo muy especial al que toda la comunidad le dedicó trabajo y esfuerzo preparando nuestros corazones. Estamos contentos por haber recuperado vivencias, nombres y rostros de quienes fueron construyendo esta querida comunidad parroquial. Con muchos nos reencontramos, a otros los recordamos con emoción, cariño y alguna lágrima nostálgica que se nos escapó por su ausencia.

Con aciertos y errores también, renovamos el sentido de pertenencia a la comunidad grande. Y permítannos decirles a viva voz que estamos felices por esto y queremos dar las gracias:

– A Dios en primer lugar. Por su presencia constante y permitirnos tantos lindos momentos a lo largo de estos 50 años.

– A los sacerdotes y religiosos, algunos venidos desde lejos. A las hermanas SSpS que nos abrieron el corazón y las puertas para recibirnos.

– A todos los que se sumaron para compartir esta fiesta y hacer realidad nuestro festejo aportando su granito de arena: las distintas comisiones de trabajo, a quienes adornaron tan hermoso el salón, a las que hicieron los recuerdos, las tarjetas. Al coro. A los que ayudaron con los tablones y las mesas, a los jóvenes que ayudaron con la entrega de los recuerdos.

A todas y todos: ¡gracias de corazón!

Comunidad Parroquial San Pedro – Córdoba