+ 09.07.2022 (1925-2022) / 25 46 48 54 55

Floriano Oggier nació el 22 de julio de 1925 en San Jerónimo Norte, Santa Fe. Ingresó en el seminario de Esperanza, Santa Fe, el 10 de febrero de 1941. Comenzó el noviciado en Villa Calzada el 1º de marzo de 1946, emitiendo sus primeros votos el 1º de marzo de 1948 en Villa Calzada.

Realizó su profesión perpetua el 1º de marzo de 1954 en Villa Calzada y ordenado sacerdote el 9 de enero de 1955. Fue destinado a la entonces Región Argentina, comenzando su vida misionera en 1956 en la parroquia de San Antonio, Azara, y luego como director del Seminario de Corrientes durante unos 15 años. Desde 1981 continuó como Rector de la casa de Fátima, Miguel Lanús.

Durante su estadía en la Parroquia de Cristo Rey, Oberá (1987-2001), emprendió y concluyó la construcción del actual templo parroquial. Posteriormente, se desempeñó como párroco en la parroquia de 25 de Mayo hasta que se jubiló e ingresó al Hogar de ancianos verbitas en el Centro de Espiritualidad de Fátima.

Es bueno aprender de la vida del P. Floriano, que fue un verdadero ejemplo de dedicación, siendo su lema de vida: “amar a la gente como Jesús nos amó”. Fue la síntesis de todo su trabajo misionero que realizó con gran alegría y entusiasmo. Amaba las Misiones. Fue un verdadero ejemplo de entrega y generosidad. Era el que animaba cantando e interpretando música suiza con su acordeón.

Estar cerca de las familias, de los jóvenes y de los movimientos, mantenía al P. Floriano siempre con un espíritu nuevo porque aprendía de ellos todo el tiempo. Como él decía, incluso a su avanzada edad, debemos ser inquietos, creativos y renovarnos constantemente. Incluso en los momentos difíciles, estar conectados a Dios a través de la fe y buscar siempre el bien común, nos mantiene activos y con ganas de seguir buscando respuestas.

La esperanza ante los grandes proyectos también marcó su vida misionera. Siempre supo ganarse el corazón de la gente. Con fuerza y esperanza, dio el ejemplo de que es posible superar las adversidades y que la vida siempre tiene un lado positivo. La fe, la constancia y la esperanza, son las virtudes que caracterizaron su vida misionera.

Retirado de la vida parroquial activa, el P. Floriano también tuvo que abrazar la cruz. Se enfrentó a un largo período de postración debido a un derrame cerebral que sufrió en 2019. Sin embargo, supo abrazar el dolor de la cruz con fortaleza, paciencia y confianza en el amor de Jesús. Como resultado, no perdió la alegría de vivir.

El 9 de julio de 2022, a las 17:30 horas, partió a la casa del Padre. El 22 de julio habría cumplido 97 años. Sus restos fueron velados en el Centro de Espiritualidad de Fátima. El domingo, 10 de julio, fue la misa y posterior entierro en el cementerio de la Congregación.


Entrevista recordando al P. Floriano en uno de sus encuentros familiares en San Jerónimo Norte, Santa Fe.